sábado, 11 de mayo de 2013

Solo tienes una vida para escribir esto.



           Y me quedo asomado sobre mi vaso de leche, ante ese abismo, contemplando en su profundidad las incertidumbres de la vida, cuando mi cerebro esta aún fresco por el aire mañanero. Ayer me acosté el ultimo, hoy me levanté el primero y este vaso de leche está aquí para comprobarlo .

           Sus curvas cilíndricas para contener líquidos nos dan una lección de vida: si el puede soporar todo lo que le vuelcan encima, nosotros también , y eso que el día solo acaba de empezar: son las 8.29 de la mañana y he de irme a clase.

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